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Componentes de las partes del ski
Nos deslizamos sobre ellas, fiándonos de su seguridad alcanzamos velocidades de vértigo en pendientes que marean de sólo mirarlas. Pero ¿conocemos realmente sus características?, ¿sabemos de qué hablamos cuando decimos "líneas de cotas"?, ¿qué es el "radio" y en qué influye?... Son muchas las cuestiones que se plantean sobre las tablas de esquí, el elemento básico de nuestro equipo; no todos conocen lo que de ellas deberíamos saber.
En esta nueva sección le rebelamos todos sus secretos. Hablaremos de las características de las tablas a nivel general, sin ahondar en las diferentes novedades introducidas por las marcas como cada año.
- RADIO DE GIRO
- LAS LÍNEAS DE COTAS
- FLEXIBILIDAD
- LONGITUD
- ANCHURA
- ESPESOR
- LA SUELA
- LOS CANTOS
- COMPONENTES
- RADIO DE GIRO
El radio de giro es el encargado de posibilitar el viraje conducido sin llegar a derrapar: a medida que el radio se reduce, podremos realizar virajes más cerrados de forma controlada. Así conseguiremos una toma de cantos más segura y un mayor control de la situación a cualquier velocidad: a poca velocidad se puede obligar al esquí a realizar el viraje con mucho menos esfuerzo, mientras que a altas velocidades la reducción de la posibilidad de derrapar nos dará opción para alcanzar unas velocidades superiores, manteniendo el control de la dirección así como el necesario control de los cantos.
Así pues el radio de giro variará en función de la longitud del esquí en cuestión. Ante un mismo modelo, de diferentes longitudes pero con idénticas cotas, la curvatura que describirá su canto será mayor a medida que reduzcamos la longitud y , en consecuencia, el canto de giro también se reducirá: cada 10 cm de diferencia en la altura, supondrán una variación en el radio de giro de unos 2 metros.
- LAS LÍNEAS DE COTAS
Entendemos por línea de cotas la anchura, calculada en milímetros, de la espátula (parte alta), el patín (parte central) y la cola (parte trasera) de la tabla. Es por eso que se expresa en tres medidas diferentes: 105/64/95,5; por ejemplo.
Entenderemos la importancia de la línea de cotas al indicar que es ésta la que define los distintos radios de giro existentes. Así se puede decir que un esquí que tuviera unas cotas idénticas en sus tres partes (100/100/100), tendría un radio de giro infinito. En la medida en que hay más diferencia entre la medida del patín y la de la espátula y cola, se estará ampliando la curvatura del canto y reduciendo el radio de giro del esquí.
Por eso es tan importante tener en cuenta la geometría del esquí a la hora de seleccionar el modelo más adecuado para nosotros:
- Una geometría en la que la espátula disponga de unas cotas más anchas que las del patín central; supondrán una mejora a la hora de iniciar el giro.
- Si el esquí tiene unas cotas más altas en la cola que en el patín, nos obligará a una finalización del giro de forma más cerrada; lo que supone la necesidad de balancearse hacia delante para poder iniciar el cambio de cantos para el siguiente viraje.
- Si las cotas son semejantes para la cola y para el patín; estaremos ante unas tablas mucho más permisivas al final del giro, permitiendo un cómodo derrapaje, si bien también debemos ser conscientes de la pérdida de impulso al final del viraje.
Por supuesto tenemos que hablar aquí del Carving, el esquí que ha revolucionado el mundo de la montaña en poco tiempo. Una mayor revolución que es consecuencia de un detalle tan simple como ha sido el cambio en la geometría del esquí, es decir, en la línea de cotas. Una idea tan sencilla como fue la de diseñar una espátula inusualmente ancha, un patín tanto o más estrecho y una cola también muy ancha.
Un cambio que se ha traducido en giros más cerrados, menos derrapados y con un mayor agarre y apoyo a lo largo de todo el esquí.
- FLEXIBILIDAD
La flexibilidad no es más que la capacidad del esquí para recuperar su forma inicial después de sufrir una deformación. Es otra de las características fundamentales de las tablas de esquí. Debemos encontrar aquella que permita una buena flexión longitudinal que nos permita aumentar la curvatura del canto y, en consecuencia, reducir el radio de giro con un mínimo esfuerzo.
Y esto resulta realmente complicado de conseguir, teniendo en cuenta que un esquí muy flexible longitudinalmente también suele serlo de forma transversal. Una excesiva flexibilidad de este tipo puede llevar a una flexión de la espátula y de la cola de forma transversal, lo que sin duda provocará que nos patine el esquí.
De hecho los esfuerzos realizados por parte de los fabricantes por conseguir esquís con anchas colas y espátulas lo suficientemente rígidas transversalmente son los principales motivos por los que suele encarecerse un esquí de altas prestaciones.
Un esquiador de buen nivel descenderá a unas velocidades muy superiores a las alcanzadas por un principiante; para conseguirlo imprimirá mucha más presión a la tabla, por lo que precisará que ésta sea mucho más rígida; ya que esa es la única forma de no perder agarre.
Al igual sucede con una persona mucho más alta o de más peso, que precisará de una tabla más rígida de lo normal ya que, aunque no consiga altas velocidades, la deformará más fácilmente.
- LONGITUD
A la hora de elegir la longitud adecuada de nuestras tablas, debemos tener presente la siguiente regla: "Cuanto más ancha sea la suela del esquí, mayor superficie en contacto con el suelo". Por eso siempre es recomendable elegir la menor longitud posible dentro de nuestras medidas. Los fabricantes coinciden en señalar que la longitud más adecuada es la comprendida desde la estatura del esquiador hasta unos 10 cm por arriba, siendo mayor cuanto más elevado sea el peso del esquiador y viceversa.
Todos sabemos que cuanto más corto sea un esquí, más manejable resultará; de ahí que sean tan recomendables para los esquiadores noveles. A pesar de eso, la longitud siempre estará condicionada por el resto de características de la tabla, así como por los planteamientos personales de cara a la práctica de este deporte.
Así la longitud deberá calcularse también en función del tipo de esquí del que hablemos en cada momento:
- Esquís polivalentes: elegiremos un esquí que mida desde nuestra altura hasta 10 cm. más.
- Esquís de velocidad: podemos llegar hasta los 20 cm. por encima de nuestra estatura.
- Esquís para la realización de virajes cortos: tendremos que optar por una longitud menor a nuestra propia altura.
Por supuesto, no podemos tener todas las ventajas en unas únicas tablas; por lo que tendremos que ser capaces de valorar lo que más nos interesa en cada caso:
- Un esquí ancho: tendrá mayor flotabilidad sobre nieves blandas
- Un esquí corto: será algo más manejable en los cambios de dirección en parado, pero resultará inestable a altas velocidades.
- Un esquí estrecho y alto: proporcionará mayor estabilidad a altas velocidades, pero resultan más difíciles de maniobrar en zona estrechas y en parado.
- ANCHURA
Con el término de anchura hablamos de la separación existente entre los cantos inferiores, que sin duda va variando a lo largo de toda la longitud del esquí, alcanzando su máxima medida en la parte delantera, la mínima en la zona central y la media en la cola: estos tres valores de anchura no son más que las cotas de las que antes hablamos.
- ESPESOR
Separación existente entre la suela y la lámina superior. Este valor es mínimo en la parte delantera, máximo en la zona central y medio en la cola.
- LA SUELA
En nuestros días la gran mayoría de los esquís combinan varios tipos de materiales en la misma suela: en la espátula se utilizan materiales que fundes de forma muy rápida la nieve más fría; en la siguiente sección de la suela se incorpora un material que evita que las partículas de aguas generadas se aplanen (teniendo en cuenta que si se mantienen redondas podrán usarse como si de rodamientos se tratara).
Conviene prestar constante atención al estado de la suela, para evitar su desgaste excesivo: tenga en cuenta que una suela desgastada presentará un aspecto áspero, que apreciaremos con sólo pasar la mano sobre ella.
Una suela desgastada conlleva un deslizamiento más dificultoso, puesto que la superficie no será la adecuada.
Realizar un buen encerado será la solución más adecuada.
- LOS CANTOS
Si antes hablamos de la importancia de mantener la suela en perfecto estado para un correcto deslizamiento, no menos importante resulta la óptima conservación de los cantos; teniendo en cuenta que de ellos dependerá el agarre en los distintos tipos de terreno así como la correcta conducción en los virajes.
En competición se liman los cantos con inclinaciones de varios grados a partir de los 90º (como salen de fábrica), por supuesto esto redunda en un mejor agarre de las tablas, aunque sin duda supondrá también un deterioro mucho más rápido.
- COMPONENTES
Los materiales que componen una tabla pueden ser muy diferentes y estar aplicados de muy distinta forma. De hecho la fabricación de una tabla de esquí puede hacerse mediante muy diferentes procesos, lo que supone una gran variedad de diferentes estructuras internas.
Desde las antiguas tablas realizadas con madera hasta las más modernas de fibra de carbono, todas las tablas tienen el mismo objetivo: ofrecer las mejores prestaciones al esquiador.
Ante la enorme variedad, resulta imposible hablar de unos materiales de fabricación, pero sí podemos señalar los elementos más típicamente utilizados en cada parte de la tabla:
- Suela: al ser la zona sobre la que se realizará el desplazamiento necesita de un material plástico que tenga gran capacidad de deformación (para impedir daños de importancia en la tabla o en el esquiador en caso de choque).
- Cantos: aunque normalmente sólo veremos la parte metálica (un listón de acero más o menos afilado), lo cierto es que los cantos se introducen varios milímetros en la estructura de la tabla, para garantizar la sujeción.
Algunos modelos tienen pequeñas muescas en los cantos, que son enormemente efectivas en hielo, al tiempo que proporcionan un mayor agarre.
- Estructura interna: la presencia y distribución de los diferentes materiales que componen la tabla puede dar lugar a la siguiente clasificación:
- Tablas de un único componente: las antiguas tablas de madera y las modernas de inyección de espuma de poliuretano.
- Tablas de varios componentes: conllevan la incorporación de una o varias láminas de metal, elemento que aporta mayor rigidez y facilidad para vibrar. En nuestros días se ha incluido también la fibra de vidrio, material muy flexible y sumamente apto para este tipo de usos.
- Actualmente se está utilizando la estructura denominada de nido de abeja, formada por un entramado de prismas hexagonales adosados lateralmente que dan lugar a tablas de gran ligereza.
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